porque las aves se comen las heces de sus pichones

Aves - Fotografia de ave chilena nativa
Actualizado: Mayo 2026 — Esta guía fue revisada y actualizada con información reciente para ayudarte a cuidar mejor de tus aves.

Si has observado aves alimentando a sus crías, quizás te haya llamado la atención que los padres parecen comer las heces de sus pichones. Lejos de ser un comportamiento extraño o antinatural, esta práctica tiene una explicación biológica importante y cumple funciones vitales tanto para los polluelos como para los padres. En este artículo exploramos por qué las aves se comen las heces de sus pichones.

Este comportamiento, conocido como coprofagia, es especialmente común en aves paseriformes (como gorriones, mirlos y jilgueros) y en algunas colúmbidas (palomas y tórtolas). Lejos de ser casual, responde a necesidades evolutivas precisas.

Índice
  1. Razón 1: Mantener el nido limpio
  2. Razón 2: Recuperar nutrientes valiosos
  3. Razón 3: Reducir señales para depredadores
  4. Razón 4: Reintroducir microbiota intestinal
  5. ¿En qué especies es más común?
  6. Preguntas frecuentes

Razón 1: Mantener el nido limpio

La razón más obvia y práctica es la higiene del nido. Los pichones defecan frecuentemente y hacerlo dentro del nido atraería depredadores por el olor y favorecería infecciones. Al consumir las heces, los padres mantienen el nido limpio y reducen el riesgo de que parásitos y bacterias proliferen. En muchas especies, los pichones producen un saco fecal (una membrana mucosa que envuelve las heces) que los padres toman directamente del cloaca del polluelo nada más defecar.

Razón 2: Recuperar nutrientes valiosos

Los pichones tienen un sistema digestivo ineficiente: no absorben todos los nutrientes de los alimentos que reciben. Las heces de los polluelos contienen proteínas, vitaminas (especialmente del complejo B) y minerales que los padres pueden reutilizar. Este reciclaje de nutrientes es especialmente importante durante la temporada de cría, cuando los padres gastan enormes cantidades de energía buscando alimento para sus crías.

Razón 3: Reducir señales para depredadores

Las heces de los pichones tienen un olor característico que puede atraer depredadores como zorros, gatos y aves rapaces. Al eliminar las heces del nido (consumiéndolas o llevándolas lejos), los padres reducen significativamente las señales olfativas que delatarían la ubicación del nido. Este comportamiento aumenta las posibilidades de que los polluelos sobrevivan hasta abandonar el nido.

Razón 4: Reintroducir microbiota intestinal

Estudios recientes sugieren que al consumir las heces de sus crías, los padres pueden estar transfiriendo bacterias benéficas que ayudan a la digestión de los polluelos. Aunque este mecanismo no se comprende completamente, se sabe que la microbiota intestinal juega un papel crucial en la digestión de semillas y la defensa contra patógenos en aves jóvenes.

¿En qué especies es más común?

La coprofagia es más frecuente en: paseriformes (canarios, jilgueros, gorriones), colúmbidas (palomas, torcazas), y algunas especies de loros pequeños. En aves de corral como gallinas y pavos, es menos común porque los polluelos abandonan el nido rápidamente. Las aves rapaces y acuáticas generalmente no consumen heces, sino que simplemente retiran los desechos del nido.

Preguntas frecuentes

¿Es peligrosa la coprofagia para las aves?

En condiciones naturales, no. Los padres consumen heces frescas de sus propias crías sanas. El riesgo sería si las heces contuvieran parásitos o patógenos, pero en la naturaleza esto es poco común porque los padres detectan crías enfermas y dejan de alimentarlas.

¿Debo limpiar las heces del nido si crío aves en casa?

Sí. Al criar aves en cautiverio, debes limpiar el nido regularmente para evitar acumulación de bacterias. A diferencia de las aves silvestres, las aves domésticas no siempre consumen las heces de sus crías, especialmente si tienen acceso ilimitado a alimento.

¿Los pichones producen heces especiales?

Sí, los pichones producen heces envueltas en un saco mucoso llamado saco fecal. Esta membrana permite a los padres tomar las heces sin ensuciarse y las mantiene compactas para facilitar su eliminación o consumo.

¿Hasta qué edad los padres comen las heces de los polluelos?

Generalmente hasta que los polluelos abandonan el nido. En palomas, esto ocurre entre los días 12 y 18. En canarios y jilgueros, entre los días 14 y 21. Una vez que los jóvenes defecan fuera del nido, los padres dejan de consumir sus heces.

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